ahora
este dolor que cuido
como un tesoro
en silencio
es un puente
adentro mío
está ahí
frente a mí
me está esperando
pero ahora
este cuerpo
no me deja
dar ni un paso
se desarma
como lava
me quedo sin piernas
corriendo
huyendo
de mí
como si pudiera
creo que este cuerpo es
la casa del terror
adentro del cuerpo hay
una niña
con miedo
de noche
llorando en silencio
nadie viene a consolar
nadie acude
en silencio
como un tesoro
lo aprendí a cuidar.
ocho minutos
sublime el momento en que con mi taza de té o de café, o mi vaso de birra o de vino, armo un cigarro con los dedos, lo fumo y escribo unas líneas contemplando la nada, utilizando la oportunidad de paz respectiva de cada madrugada para limpiar un poco más el caos del alma son exactamente ocho minutos
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